En Terapia para Mayores nos ocupamos de mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes y de sus familiares.

Con el aumento de la esperanza de vida, cada vez son más los mayores que presentan algún tipo de deterioro. Este deterioro va desde el envejecimiento normal, en el polo menos dañino, hasta la demencia en los casos más graves, pasando por el deterioro cognitivo leve que estaría a medio camino entre ambos.

La investigación ha demostrado que una intervención a tiempo puede frenar y en algunos casos mejorar este proceso de envejecimiento. Por esto, aplicamos en nuestros procedimientos los últimos avances en evaluación y tratamiento de demencias, así como en el apoyo a las personas cuidadoras.

Nuestros valores

En Terapia para Mayores creemos en la diversidad de orientaciones y en tratar el deterioro desde diversos enfoques y tratamientos. Por eso abordamos nuestro trabajo a través de distintos ámbitos: neuropsicología, cognitivo-conductual, psicoterapia, psicología del desarrollo y mindfullnes.

Además, en Terapia para mayores yambién disponemos de herramientas para el control emocional, enfocado mayormente a los familiares y cuidadores de nuestros pacientes.

¿Cómo trabajamos?

En Terapia para mayores tenemos un proceso de trabajo pensado para que la intervención sea lo mejor posible:

  1. Concertamos una cita sin coste con la familia, en nuestro despacho o en el domicilio como toma de contacto.
  2. Realizamos una evaluación inicial en la cual analizamos las distintas capacidades, como son: lenguaje, memoria, atención, funciones ejecutivas, percepción, motricidad, orientación, cálculo… El informe resultante nos servirá de guía para elaborar un programa individualizado de intervención, ajustado a las necesidades de cada paciente.
  3. Se inicia la intervención en el domicilio del paciente, dos o tres días a la semana, según el caso y realizado de manera personalizada según el informe realizado.
    • En la intervención trabajamos para mantener las actividades de la vida diaria.
    • Utilizamos el método de entrenamiento neuropsicólogico para intervenir en habilidades cognitivas evaluadas anteriormente.
    • Además incorporamos una parte de actividad física para que realicen ejercicios de mantenimiento.
    • Para todo ello, utilizamos material de orientación, música, actividades con números y letras, imágenes y fichas. Y así utilizar un enfoque pragmático que pueda ser trasladado a situaciones de la vida diaria.
  4. Realizamos revisiones cada seis meses del nivel funcional y cognitivo del paciente.