Una persona cuidadora formada, preparada y apoyada sera capaz de ofrecer unos mejores cuidados al mayor. 

La figura del cuidador o cuidadora de personas dependientes es muy importante cuando tratamos con enfermedades neurodegenerativas. Es conocido tanto por los cuidadores como los profesionales, la sobrecarga que se genera con este tipo de pacientes.

La demencia es una enfermedad progresiva que requiere de una continua adaptación por parte de la persona cuidadora. Ésta debe ir incorporando estrategias de cuidado a medida que avanza el deterioro, por lo que su carga  va incrementando debido a que el paciente requiere de más cuidados y esto puede producir consecuencias como depresión, ansiedad, ira, tristeza, estrés y dolor. Por todo ello en Terapia para mayores recomendamos la intervención con cuidadores, porque mejorar el apoyo social, promover el aprendizaje de nuevas estrategias y la disminución del conflicto familiar mejora las capacidades del cuidador para soportar la carga y así evitar o retrasar el ingreso en una residencia.

Desde Terapia para mayores ofrecemos un servicio de apoyo a la persona cuidadora, la cual se anima a compartir la carga con una persona experta y profesional. De esta manera recibe soporte y apoyo sobre las las distintas técnicas que permitirán mejorar la calidad de vida del cuidador e indirectamente del paciente. Hemos elaborado un programa con un serie de sesiones que van dirigidas a disminuir la sobrecarga a través de distintas vías : existen diversas técnicas de apoyo emocional, de aprendizaje de nuevas estrategias de manejo, conocimientos del posible desarrollo de la enfermedad…

Tener una persona cuidadora sana mentalmente y con conocimientos adaptados a la persona dependiente, es un beneficio para toda la estructura familiar.

  

Si quieres información sobre nuestro servicio de apoyo a la persona cuidadora, no dudes en contactar con nuestro equipo en terapiaparamayores@gmail.com.